Es la primera pregunta que nos hacen y la más difícil de responder en una línea, porque «una página web» puede ser una tarjeta de presentación de una sola pantalla o una tienda con inventario, pagos en línea y factura electrónica. Así que vamos por partes, para que sepas qué estás pagando en cada caso.
De qué depende el precio
Casi todo el costo se explica por cuatro cosas:
- Cuántas pantallas tiene. No es lo mismo una página con tus servicios y un botón de WhatsApp que un sitio con catálogo, blog y área de clientes.
- Qué tiene que hacer. Mostrar información es barato; recibir pagos, agendar citas o conectarse con tu facturación es lo que suma.
- Si el diseño es de plantilla o solo para tu marca. Una plantilla bien adaptada sale mucho más barata y, para muchos negocios, es suficiente.
- Quién la mantiene después. Una web sin actualizaciones se vuelve lenta, insegura y aparece cada vez menos en Google.
Las opciones que tienes
1. Hacerla tú mismo con un constructor
Plataformas como Wix, Shopify o WordPress.com te permiten armar algo en un fin de semana. Pagas una suscripción, normalmente en dólares, y el tiempo lo pones tú. Sirve si tienes tiempo y buen ojo; el problema suele ser que la web queda «bien» pero no vende, porque nadie pensó en qué quiere hacer el cliente cuando llega.
2. Página web por mensualidad
Pagas una cuota fija al mes que incluye el diseño, el hosting, el dominio, el certificado de seguridad y el soporte. No hay cuota de entrada grande y alguien responde cuando algo falla. Es la opción que más recomendamos a negocios que están empezando o que no quieren pensar en la parte técnica.
3. Proyecto a la medida
Para tiendas en línea, sistemas internos o apps. Se paga por etapas y el código queda a tu nombre al terminar. Aquí el precio depende del alcance, y por eso conviene pedir siempre alcance, precio y fechas por escrito antes de empezar.
Qué incluye cada tipo de proyecto y cuánto tarda
El precio crece con el tamaño del proyecto, y el tiempo también. Esta tabla te sirve para comparar lo que te ofrecen en cualquier propuesta:
| Qué necesitas | Qué suele incluir | Tiempo |
|---|---|---|
| Web por mensualidad | Diseño, hosting, dominio, certificado SSL y soporte | 48 horas |
| Tienda en línea pequeña | Catálogo, carrito, envíos y reporte de ventas | 2 a 3 semanas |
| Software a la medida pequeño | Panel web con usuarios, reportes y copias de seguridad | 4 a 6 semanas |
| App móvil pequeña | Android y iPhone, publicación en las tiendas y notificaciones | 6 a 8 semanas |
Los proyectos medianos y grandes tienen más pantallas y conexiones, y por eso toman más tiempo y cuestan más. Lo justo es que te den el precio después de entender qué necesitas, no antes.
Los costos que nadie te cuenta
- Dominio y hosting. Se renuevan cada año. Pregunta a nombre de quién quedan: deberían quedar a nombre tuyo o de tu empresa.
- Certificado de seguridad (SSL). Sin el candado, el navegador avisa que tu sitio «no es seguro» y Google te baja en los resultados.
- Cambios después de entregar. Cambiar un precio o una foto parece poca cosa, pero si cada cambio se cobra aparte, al año suma.
- Pasarela de pagos. Las pasarelas cobran una comisión por cada venta. No es un costo de la web, pero hay que tenerlo en cuenta en tus precios.
- Mantenimiento. Actualizaciones, copias de seguridad y revisar que todo funcione. Una web abandonada es una web vulnerable.
¿Mensualidad o pago único?
Si tu web es principalmente para que te encuentren y te escriban, la mensualidad suele salir mejor: pagas poco al inicio y tienes soporte incluido. Si necesitas algo que funcione como parte de tu operación, como una tienda con inventario o un sistema de pedidos, el proyecto a la medida es una inversión que se paga sola cuando te ahorra horas de trabajo.
Si quieres un número para tu caso, arma tu proyecto en el cotizador o escríbenos. Trabajamos con negocios de toda Colombia.




